Nací el 30 de julio del año 1959. Siempre
he disfrutado de la vida de una forma especial y nunca quise renunciar
al hecho de aprender, estudiar y de crecer.
Cuando a los 21 quedé embarazada de mi hija mi
intuición me llevó a los libros y a la escritura, me
llevó a las personas que habían aprendido cosas que
yo no sabía.
También me indicó que no podía regalar
saber a la hija que amaba si yo misma no me alimentaba.
Así empecé dos caminos a la vez: dar a luz
a una hija y darme a luz a mí misma, volver a nacer.
Después con el tiempo descubrí mi pasión
por la docencia, por contagiar el entusiasmo y la motivación.
Hice investigación personal sobre la muerte, la
soledad y el perdón, y tuve el gozo y el privilegio de encontrar
personas que como yo, querían crecer y aprender.
Creo en la fuerza de la comunicación y la capacidad de transmitir
entusiasmo e ilusión.